¿Google Ads o Meta Ads (Instagram/Facebook)?
Si te han dicho “hay que estar en todos lados”, normal que estés confundido. La forma más simple de decidir no es mirar plataformas: es mirar cómo compra tu cliente.
En corto: Google sirve cuando la gente te busca. Meta sirve cuando quieres que te conozcan (y se entusiasmen).
Primero: 6 preguntas simples
No tienes que saber de campañas para responder esto. Solo piensa en tus clientes reales.
- 1) ¿Tu cliente te busca con urgencia? (ej: “cerca de mí”, “hoy”, “24 horas”, “precio”, “reserva”).
- 2) ¿O te compra cuando te ve y se le ocurre? (más impulso, más antojo, más visual).
- 3) ¿Tienes una oferta clara para convertir rápido? (llamar, reservar, cotizar).
- 4) ¿Tu ticket promedio aguanta pagar por clic sin sufrir? (si el ticket es muy bajo, duele más).
- 5) ¿Tu zona es local (ciudad/comuna) o atiendes más amplio?
- 6) ¿Tienes capacidad de respuesta? (si llegan 10 mensajes, ¿respondes rápido?).
¿Dónde invertir hoy?
La respuesta corta: Google es para cuando te buscan. Meta es para cuando quieres que te conozcan.
Google Ads
“Necesito esto ahora”
- Cuándo suele funcionar mejor Cuando el cliente ya está buscando solución (urgencia o necesidad clara).
- Cómo llega el cliente Escribe en Google, compara 2–3 opciones y decide por cercanía, confianza y respuesta rápida.
- Ventaja Intención de compra alta. Si todo está bien armado, puede traer contactos rápido.
- Riesgo típico Si hay competencia fuerte, el clic puede ser caro. Y si tu sitio/WhatsApp no convierte, se te va la plata.
Meta (Instagram/Facebook)
“Oye, qué buena idea”
- Cuándo suele funcionar mejor Cuando lo tuyo entra por la vista o por deseo (experiencias, estética, comida, novedades, marca).
- Cómo llega el cliente No estaba comprando. Te ve, se interesa, guarda, pregunta… y decide después.
- Ventaja Llegas a mucha gente y construyes reconocimiento. Sirve muy bien para llenar “tope del embudo”.
- Riesgo típico Mucho clic por curiosidad. Si no hay buena oferta o seguimiento, se diluye en conversaciones que no compran.
Partir por la plataforma “de moda” y no por el comportamiento del cliente. Muchas veces el problema no es “falta de publicidad”, sino una fuga: ficha de Google débil, sitio que no convierte, WhatsApp sin respuesta rápida, o una oferta poco clara.
Conclusión rápida
La gente te busca con intención clara (“precio”, “cerca”, “reserva”, “hoy”) y quieres contactos pronto. Pero ojo: solo conviene si tienes algo listo para convertir (WhatsApp visible y respuesta rápida).
Lo tuyo se entiende mejor “viéndolo” (comida, estética, experiencia, marca) y tu venta no es ultra urgente. Funciona mejor si tienes un gancho claro y seguimiento para que no quede en “solo preguntan”.
Si tu ficha de Google está floja, no contestas rápido, o tu oferta se entiende a medias, la publicidad solo va a amplificar la fuga. Primero orden mínimo, después Ads.
Elige un solo canal por 2–3 semanas con un objetivo simple (reservas, cotizaciones o ventas) y un presupuesto realista. Se ajusta con datos, no con opiniones.
¿Te siguen quedando dudas?
Si quieres una lectura aplicada a tu caso, manda un audio corto por WhatsApp con qué vendes + ciudad + objetivo. La respuesta es directa: por dónde partir y qué evitar.